THE HOPE
PROJECT
En Estocolmo, un grupo de skaters decidió convertir su pasión en una herramienta de esperanza e integración. Fundada en 2015 como respuesta al flujo de inmigración procedente de Oriente Medio, Skate Nation es una pista de skate que acoge a jóvenes extranjeros, refugiados y solicitantes de asilo, ayudándoles a integrarse en la sociedad sueca.
Afganistán, Siria, Palestina, Eritrea... Desde su creación, Skate Nation ha acogido a más de 1.500 niños de veinte nacionalidades diferentes. Se reúnen una vez a la semana para patinar. En las rampas del parque, entrenan haciendo acrobacias con sus monopatines, pero sobre todo hacen amigos y aprenden sueco y las costumbres locales.
«Si te dan un lugar en el que te sientes como en casa, entonces encontrarás la manera de crecer como persona», dice Viktor Telégin, cofundador y voluntario de Skate Nation. Tiene razón. Los mayores son ahora los entrenadores de los más pequeños y se ha abierto una nueva sede de Skate Nation en Gotemburgo.
Las imágenes de Skate Nation son obra de James Mollison, un fotógrafo británico que aborda temas sociales y culturales con un enfoque original. Es autor de cinco libros de fotografía. Sus fotos han aparecido en revistas y publicaciones de todo el mundo.
LA HISTORIA DE ABBAS
Cuando tenía 10 años, Abbas tuvo que huir de su pueblo en Afganistán a causa de la guerra. Sin familia, trabajó en una ciudad afgana para reunir el dinero necesario para llegar a Turquía y luego a Europa. Llegó a Suecia sin conocer el idioma ni la gente. Entonces conoció Skate Nation. Hoy habla sueco y está casado. Tiene un título, un trabajo y entrena a los jóvenes que acuden a Skate Nation.


«El verano está llegando a su fin, así que quiero hacer algo divertido antes de volver a la escuela».
Yardos, de 12 años, nació en Italia de padres eritreos.

«Si tuviera que cumplir un deseo, querría unas zapatillas superrápidas».
Samuel, de 7 años, nació en Malawi en una familia congoleña.
«¡Aquí se puede jugar al fútbol y la escuela está muy bien!»
Ahmed, 8 años, nacido en Siria

«Me gusta Suecia porque la gente no se mata. No hay guerra. Todos se consideran iguales».
Elhae, de 11 años, nació en Afganistán.